Vivienda modular para temperaturas extremas

Las consecuencias del cambio climático obligan a revisar la arquitectura y el diseño tradicional. Y así es como el calentamiento global da origen a nuevos proyectos como es el caso de Desktop, un módulo residencial para vivir en zonas heladas.

Esta casa modular es muy confortable y ha sido diseñada utilizando paneles de carbón y membranas aisladas fabricadas en polietileno. La estructura es móvil y puede operar tanto en el Ártico como en climas más moderadas pues ha sido diseñada para soportar un rango de temperatura de entre -40 y +10 grados Celsius.

El módulo mide 1600 x 2000 mm y pesa 1.300 kilos por lo que puede ser fácilmente transportado. En cuanto a sus comodidades, la vivienda viene equipada con un microondas, una estufa y un horno mientras que durante el día las camas se transforman en un espacio de trabajo.

En cuanto a su eficiencia, la casa recibe su energía de un generador diesel y una batería solar.