
Cuando me aburro de estar sentada frente al ordenador suelo apagarlo y optar por mi laptop pues me permite cierta libertad de movimiento que de otra forma no conseguirÃa. Lo cierto es que más allá de esta teorÃa, en la práctica son muchas las veces en las que me siento completamente atado, sobre todo si estoy trabajando desde mi casa.
Es que no encuentro la posición adecuada, un rato estoy en la cama, otro rato en la mesa de café hasta que finalmente me instalo en el sofá creyendo que allà encontraré la comodidad que tanto anhelo. Pero sucede las menos de las veces. Por lo general vuelvo al escritorio con la cabeza gacha y asumiendo que no hay lugar más cómodo para trabajar que allà sentada.
Claro que mi sofá no es todo lo que esperarÃa, si pudiera elegir tal vez optarÃa por uno como Athena, pues me permitirÃa utilizar el ordenador en forma cómoda. Esto sucede porque este sofá integra un ordenador en uno de sus apoyabrazos, tan simple y sencillo como eso. La pantalla puede elevarse o permanecer plana y desde allà es posible acceder al correo electrónico o bien a diferentes aplicaciones multimedia. Sólo faltarÃa que opere con Windows…
VÃa: Tech fresh


















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